Mostrando entradas con la etiqueta metodismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta metodismo. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de abril de 2016

34. ¿Quiénes son clero?

El Metodista Pregunta: ¿Quiénes son el clero?
En mi país, en el lugar donde vivo, un miembro del clero es a menudo denominado predicador. En otras partes de la nación, la gente usa el término pastor, o reverendo, o ministro, o dicen, "¡Hey, tú!" o, en un mal día, se refieren a "ese haragán incompetente que está arruinando todo lo que hemos intentado hacer." Mmmm.

En la Iglesia Metodista Unida, clero son aquellas personas que son ordenadas, comisionadas o con licencia para realizar un rol apartado, representativo y de liderazgo de servicio. La conferencia anual, no la iglesia local, es el órgano competente para autorizar y elegir cada una de estas relaciones. Hay requerimientos educativos, espirituales, experienciales, rasgos personales y dones para cada status. El clero rinde cuentas ante la conferencia anual.

Hay dos categorías de clero ordenado: los ancianos y los diáconos. Los ancianos son apartados para predicar la Palabra, ordenando a la iglesia para la misión (la vida externa) y el ministerio (vida interna), la administración de los sacramentos, y la participación en ministerios de servicio (1 Cor 11:23; Tito 1: 5-9.) . Los diáconos son apartados para el servicio, la compasión, la justicia, y el anuncio de la Palabra, conectando la vida de la congregación con la vida de la comunidad (Hechos 6: 1-6; 1 Tim. 3: 8-13). Algunos clérigos son asignados a ministerios de extensión, más allá de la iglesia local (ver DBO, 343-44).

En algunas tradiciones, hay tres órdenes de clérigos ordenados: sacerdotes (ancianos), diáconos y obispos. John Wesley hizo entender al pueblo metodista que en el Nuevo Testamento el obispo es de la misma orden que el sacerdote (anciano). En consecuencia, los metodistas unidos dan una función especial a los obispos, pero no los ordenan a una orden separada. Permanecen como ancianos.

Ministros comisionados son los que están en el proceso de ir hacia la ordenación y a la membresía plena en la conferencia (ver pregunta 74). Pastores con licencia son personas no ordenadas que están autorizadas para servir plenamente en la función pastoral (incluyendo los sacramentos) en el lugar en particular al cual están nombrados (y en ningún otro lugar). El desarrollo de la oficina del pastor local con licencia (no ordenado) es un ejemplo de la naturaleza práctica de la vida Metodista Unida: ¿Qué tenemos que hacer para terminar el trabajo?

La membresía de la Conferencia es otro aspecto de la vida del clero. Los clérigos metodistas unidos no son miembros de las iglesias locales; son miembros de la conferencia anual. (Pueden ser miembros plenos, miembros provisionales, o miembros asociados.) Solo los ancianos y diáconos en plena conexión tienen el pleno derecho de voz y voto en todos los asuntos (a excepción de la elección de los laicos en las conferencias centrales jurisdiccionales y la Conferencia General; véase la pregunta 74 ). Después de consultar a todas las partes interesadas, el obispo nombra a los clérigos a sus lugares de servicio. Tanto hombres como mujeres son elegibles para cualquier relación clerical en el metodismo unido.

John Wesley no alegó que el modo Metodista de organización de la vida de la iglesia era el único modo bíblico, pero él insistió en que el sistema de gobierno del pueblo metodista era una forma neotestamentaria obvia de "hacer iglesia". A medida que se producen los cambios y nuevos modelos de diseño, los Metodistas Unidos buscan permanecer bíblicos en el empuje y el modelo.

Mis talentos, dones y gracias, Señor, en tus manos benditas recibe; y déjame 
vivir para predicar tu palabra, y me déjame a tu gloria viva; mi cada momento 
sagrado pasar en el anuncio del amigo del pecador.


Otra pregunta: ¿Qué sería la iglesia sin el clero?

*El Dr. F. Belton Joyner Jr. es ministro ordenado y miembro del Consejo Judicial de la Iglesia Metodista Unida. Es autor de "United Methodist Questions, United Methodist Answers: Exploring Christian Faith". Ver más acerca del libro AQUÍ.

Traducido y publicado por el Instituto de Estudios Wesleyanos - Latinoamérica con permiso del autor. Para reproducir, favor citar la fuente y al autor. Derechos reservados.


                                                          Descargar PDF

miércoles, 10 de febrero de 2016

23. ¿Puede realmente una persona llegar a ser perfecta?

El metodista Pregunta: ¿Puede realmente una persona llegar a ser perfecta?
Dr. F. Belton Joyner Jr.*

En la mayoría de los contextos, esta parece una pregunta ridícula. Por supuesto, nadie puede ser perfecto; somos solo humanos.

El problema con este punto de vista, decía John Wesley, es que Jesús lo dijo en serio cuando sentenció: "Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto." (Mt 5:48). Wesley basa su sermón "La Perfección Cristiana" en Filipenses 3:12, un recordatorio de Pablo a seguir moviéndose hacia la perfección ("prosigo para alcanzarla"). Hebreos 6: 1 es una instrucción hacia la perfección. La Colecta para la Pureza, que se ora en muchas tradiciones denominacionales, declara, "Limpia los pensamientos de nuestros corazones por la inspiración de tu Espíritu Santo, para que podamos amarte perfectamente." El primer mandamiento dado por nuestro Señor es amar a Dios con todo tu corazón, alma y mente (Mt 22:37). El desafío de Jesús es perfeccionar el amor a Dios y al prójimo. Ese es el significado de la perfección cristiana. (Debido a que una vida así sería totalmente santa, a veces el término entera santificación se usa como un nombre alternativo para la perfección cristiana.)

Esta enseñanza continúa en la práctica Metodista Unida. Cada hombre o mujer que está siendo considerado para su admisión como clérigo miembro pleno de una conferencia anual es consultado: "¿Estás yendo hacia la perfección? ¿Esperas ser perfeccionado en el amor en esta vida?" La respuesta apropiada a ambas preguntas es sí.

En el siglo XXI, tendemos a pensar que la perfección significa "sin error". No es así para Wesley. El entendió que la perfección cristiana no significa que uno es libre de pecado o libre de la ignorancia o que es siempre sabio en su juicio. Incluso las personas perfeccionadas ¡necesitan el perdón! Entonces, ¿qué es la perfección cristiana, esta entera santificación?

Para los metodistas unidos, la perfección está llena de amor a Dios y al prójimo. ¿Puede un cristiano esperar (con expectativa) ese don? John Wesley predicó que Dios quiere que amemos plenamente (Mt 22:37, por ejemplo) y que Dios es capaz de hacer lo que se ha propuesto. Negar la posibilidad de la perfección es negar el poder de Dios para dar los dones que quiere dar.

La vida cristiana es un viaje hacia la perfección. Incluso la entera santificación no es un punto de llegada; sino, es una señal de crecimiento en un camino, como gente pecadora intentando amar plenamente a Dios y al prójimo. Wesley enseñó que unas pocas personas llegan a esta madurez en esta vida (él nunca lo reivindicó para sí mismo) y enseñó que también era posible que una persona caiga de esa gracia. La Confesión de Fe (artículo XI) señala que el don de la perfección puede ser recibido de manera gradual o instantánea.

En un momento, John Wesley declaró que la proclamación de la perfección cristiana bien podría haber sido la razón por la que Dios levantó a las personas llamadas metodistas. De hecho, es una manera de dejar claro que el don de la gracia salvadora marca una diferencia en cómo uno vive, yendo hacia la perfección.


Un corazón en cada pensamiento renovado y lleno de amor divino, 
perfecto y justo, puro y bueno, una copia, Señor, de ti.

Otra pregunta: ¿Estás yendo hacia la perfección?

*El Dr. F. Belton Joyner Jr. es ministro ordenado y miembro del Consejo Judicial de la Iglesia Metodista Unida. Es autor de "United Methodist Questions, United Methodist Answers: Exploring Christian Faith". Ver más acerca del libro AQUÍ

Traducido y publicado por el Instituto de Estudios Wesleyanos - Latinoamérica con permiso  del autor. Para reproducir, favor citar la fuente y al autor. Derechos reservados.